Se suele decir que las chicas más guerreras son las que van por la calle pisando fuerte, con escotazos y minifaldas de escándalo. En cambio, a aquellas que prefieren insinuar se las tilda de tímidas y elegantes. Hemos de tener en cuenta, sin embargo, que la moda no es más que imagen y simulacro. Eligiendo lo que nos ponemos, lo que hacemos es proyectar una imagen. La típica frase santurrona de “la belleza está en el interior” puede ser cambiada por “la personalidad está en el interior”. Con ello queremos decir que no hace falta que enseñes pechuga para ser una bomba sexual. Eso sí, enseñando por encima de ciertos límites, lo que conseguirás es que los demás te miren como tal. Si ello se corresponde o no con tu personalidad, es otra cosa.
De este modo, elegir si queremos mostrar o no significa planificar cómo queremos que nos vean los demás. Al mismo tiempo que reforzamos una autoimagen o jugamos a con los roles. La ropa es juego: puedes decantarte por poner las cartas sobre la mesa, colocándote un vestido que deje sin aliento… o bien optar por seducir poco a poco, insinuando. Las que prefieren dejar ver un hombro antes que un explícito escote, se mostrarán más sexys, cierto. Pero menos sexuales. Sin embargo otorgarán un papel fundamental a la imaginación, que muchas veces puede ser mas poderosa que la vista. La imaginación crea una tensión entre lo que se ve y lo que se construye, haciendo que las partes se completen en la cabeza de aquel que te desea. Si la imaginación puede ser muy estimulante, lo cierto es que unas tetas siempre serán unas tetas. Y la mirada, evidentemente, no puede eludir ciertas cosas. Sobre todo si sonvoluminosas.
De este modo, elegir si queremos mostrar o no significa planificar cómo queremos que nos vean los demás. Al mismo tiempo que reforzamos una autoimagen o jugamos a con los roles. La ropa es juego: puedes decantarte por poner las cartas sobre la mesa, colocándote un vestido que deje sin aliento… o bien optar por seducir poco a poco, insinuando. Las que prefieren dejar ver un hombro antes que un explícito escote, se mostrarán más sexys, cierto. Pero menos sexuales. Sin embargo otorgarán un papel fundamental a la imaginación, que muchas veces puede ser mas poderosa que la vista. La imaginación crea una tensión entre lo que se ve y lo que se construye, haciendo que las partes se completen en la cabeza de aquel que te desea. Si la imaginación puede ser muy estimulante, lo cierto es que unas tetas siempre serán unas tetas. Y la mirada, evidentemente, no puede eludir ciertas cosas. Sobre todo si sonvoluminosas.
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